La medida es por tiempo indeterminado. Las autoridades del Instituto Nacional de la Yerba Mate no asistieron a las reuniones. El sector dice que transita “el peor momento de la historia”. La crisis abarca a 12 mil familias que cobran menos de 250 pesos por kilo de hoja verde
Entre $180 y $240. Eso es, en el mejor de los casos, lo que cobran los productores misioneros de yerba mate por el kilo de hoja verde. Partiendo de ese horizonte desolador, se reunieron en asamblea y resolvieron avanzar en un cese de la producción por tiempo indeterminado en reclamo de mejoras en el precio. Además, le exigen al Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) que recupere las facultades que perdieron cuando arribó al poder el gobierno de ultra derecha de Javier Milei. La situación es crítica para 12 mil familias.
El encuentro se llevó adelante este fin de semana en Aristóbulo del Valle, en la provincia de Misiones. Curiosamente, la reunión había sido convocada por el presidente del Inym, Rodrigo Correa, puesto en el cargo por el gobierno de La Libertad Avanza, pero decidió pegar el faltazo a último momento.
Al cónclave asistieron un centenar de yerbateros de Aristóbulo del Valle, Campo Viera, Comandante Andresito y Oberá, entre otras localidades misioneras. Algunos medios especializados como Bichos de Campo pudieron reconstruir que todos ellos coincidieron en señalar que Correa, quien es contador de profesión, había sido un “cagón” por no haber ido.
Vale decir que Correa asumió el cargo tras dos años de acefalía en el Inym y ante el avance de una denuncia en Comodoro Py por incumplimiento de deberes de funcionario público. De todas formas, el daño estaba hecho: es que la entidad, integrada por participantes de toda la cadena, no realizó durante ese tiempo ninguna reunión semestral para fijar los precios de referencia de la materia prima.
El largo historial de los productores de yerba
Según publicó Bichos de Campo, los productores acordaron un texto tras analizar la situación de sector. “Debemos recordarles que los yerbateros tenemos un largo historial de encuentros en rotondas, yerbales, rutas, chacras, secaderos, salones comunitarios, iglesias, patios familiares, cualquier espacio donde podamos dialogar, escucharnos mirándonos a la cara, respetarnos y encontrar juntos una salida a los males que nos aquejan», indicaron.
Y acotaron: «Si Usted nos hubiese preguntado, íbamos a acondicionar un espacio para ese encuentro que nuevamente decidió suspender y que para nosotros es tan importante. Y le reiteramos: no queremos comunicación por teléfono; necesitamos encuentro personal, amplio y diverso, con la participación de todas las asociaciones y por qué no, de todos los que sientan que pueden aportar a la gravísima crisis en la que nos sumergió el Gobierno de la Nación”.
En ese mismo tono, los productores recordaron que “desde que Javier Milei asumió la presidencia de la Nación, en diciembre de 2023, el sector yerbatero comenzó a transitar quizás el peor momento de su historia, un hecho reflejado sobre todo en la caída estrepitosa del precio de la materia prima y en la eliminación de normas y estructuras que garantizaban la inocuidad y calidad del producto, con impacto directo en el consumidor y por lo tanto también, en el corto y mediano plazo, en la comercialización”.
En otro de los tramos del texto, especificaron que “le solicitamos, además de cumplir con su deber, que accione la empatía. Que se pregunte: ¿Quién puede subsistir, en la Argentina de hoy, donde el combustible y otros servicios esenciales no paran de subir, con un yerbal de 10 hectáreas, con un promedio de rendimiento de 6 mil kilos de hoja verde por hectárea, que recibe solo 180 pesos por ese kilo cosechado y recibe ese valor en cheques a cobrar en 120 o más días?”.
“Este, señor Rodrigo Correa, es un problema socio económico de relevancia pública nacional que lo generó la política de su Gobierno, y por lo tanto se resuelve esencialmente con intervención política, con gestión política, un terreno que sabemos Usted tiene sobrada capacidad para desenvolverse, es decir: solo falta que tome la decisión de actuar en ese sentido”, insistieron.
Riesgo de colapso
Durante el encuentro en Aristóbulo del Valle, el diputado provincial Cristian Castro advirtió que el sector se encuentra en riesgo de colapso debido a la desregulación impuesta por el DNU 70/2023 y el Decreto 812/2025.
Según el legislador, la eliminación de las facultades fijadoras de precios del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) transformó el mercado en un “oligopsonio fallido”, donde una demanda concentrada en pocos molinos impone condiciones sobre miles de pequeños productores atomizados.
El diagnóstico técnico presentado por Castro señala que la idea de una libre competencia en el sector es una falacia, dado que “la urgencia biológica de procesar la hoja verde en pocas horas anula cualquier capacidad de negociación del colono”.
Al retirarse el arbitraje estatal, “la regulación del mercado queda en manos de los actores dominantes, lo que deriva en el diferimiento de pagos y una caída persistente en los precios nominales”.
El dirigente agrario Hugo Sand afirmó que el escenario actual responde a un plan estratégico para forzar la venta de tierras fértiles, advirtiendo que la pérdida de las facultades del INYM condena a la marginalidad a 12.000 familias misioneras en favor de una regulación privada arbitraria.
